lunes, 8 de enero de 2018

Hacia dónde mirar.


Por qué miramos las circunstancias como carencia, enfermedad, dolor, inseguridad, corrupción, muerte, maldad, etc. cómo reales, perdurables y hasta a veces incontrolables?
Es tal vez porque ciertamente no nos han enseñado de manera precisa, que lo únicamente seguro es mirar hacia y desde el Espíritu (Dios).
A partir del momento en que tomamos la decisión de hacerlo así, nuestra apreciación de las circunstancias toma el sentido correcto y podemos encontrar entonces su temporal y efímera existencia, permitiéndonos experimentar la certeza de nuestra permanente existencia espiritual, desde la cual puede enfrentarse todo con la confianza de que existe un plan siempre perfecto para nuestra vida cotidiana, donde mantenernos ocupados (no pre-ocupados) llevando a cabo ese plan, constituye nuestra seguridad.

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